"La paz, la seguridad y el bienestar de cada individuo se gestan ANTES de nacer"
26 febrero 2014
LO ESTAMOS ACOSTUMBRANDO A LOS BRAZOS?
"LO ESTAS MAL ACOSTUMBRANDO A LOS BRAZOS" me afirmo el verdulero. Diselo a la naturaleza que lo ubico 9 meses cerca de mi corazon, 9 meses al compas de mi respiracion, 9 meses en compañia de mi voz. Ella lo mal acostumbro primero, que sabiamente lleno mis pechos lecheros, para seguir siendo uno los dos. Que te explique la naturaleza por que me sonrie cuando estoy mal y me estira los brazos loco de amor. Que lo estoy mal criando en brazos? cuando no me pide zapatos ni un auto de lujo, tan solo que lo tome, por besos babosos a cambio. No me niego a sus brazos, porque negarme seria reprimir el amor mas puro e incondicional, me pide brazos porque despues de pasar casi un año tan unidos como jamas lo volveremos a estar, nuestro unico consuelo es abrazarnos, para no extrañarnos tanto y amarnos mas y mas. Despues de todo, mas temprano que tarde aprendera a caminar y todo esto sera un hermoso recuerdo, de cuando una vez el fue bebe y mis brazos eran todo para el. Asi que señor verdulero, sin duda la naturaleza es mas sabia que ambos, lo que para usted es "mal acostumbrarlo a los brazos" ella le llama AMAR, MAMAR, MAMÁ, ni los arboles sueltan sus frutos pequeños, los cargan, hasta que estén listos
LA CARICIA
La caricia esencial rescata nuestra humanidad
20/02/2014
La caricia es una de las expresiones supremas de la ternura sobre la cual hemos tratado en el artículo anterior. ¿Por qué decimos caricia esencial? Porque queremos distinguirla de la caricia como pura moción psicológica, en función de un querer fugaz y sin historia. La caricia-moción no envuelve a toda la persona. La caricia es esencial cuando se transforma en una actitud, en un modo-de-ser que califica a la persona en su totalidad, en su psique, en su pensamiento, en su voluntad, en la interioridad, en las relaciones.
El órgano de la caricia es, fundamentalmente, la mano: la mano que toca, la mano que acaricia, la mano que establece relación, la mano que da calor, la mano que trae quietud. Toda la persona a través de la mano y por la mano revela un modo de ser cariñoso. La caricia toca lo profundo del ser humano, allí donde se sitúa su Centro personal. Para que la caricia sea verdaderamente esencial necesitamos cultivar el Yo profundo, que busca lo más íntimo y verdadero en nosotros, y no solo el ego superficial de la conciencia, siempre llena de preocupaciones.
La caricia que emerge del Centro produce reposo, integración y confianza. De ahí su sentido. Al acariciar al niño, la madre le comunica la experiencia más orientadora que existe: la confianza fundamental en la bondad de la vida; la confianza de que, en el fondo, a pesar de tantas distorsiones, todo tiene sentido; la confianza de que la paz no es un sueño, es la realidad más verdadera; la confianza de la acogida en el gran Útero.
Al igual que la ternura, la caricia exige total altruismo, respeto del otro y renuncia a cualquier otra intención que no sea la de querer bien y amar. No es un roce de pieles, sino una entrega de cariño y de amor a través de la mano y de la piel, piel que es nuestro yo concreto.
El afecto no existe sin la caricia, la ternura y el cuidado. Así como la estrella tiene que tener un aura para brillar, de igual manera el afecto necesita la caricia para sobrevivir. La caricia de la piel, del pelo, de las manos, de la cara, de los hombros, de la intimidad sexual hace concreto el afecto y el amor. La calidad de la caricia impide que el afecto sea mentiroso, falso o dudoso. La caricia esencial es leve como el entreabrir suave de una puerta. Jamás hay caricia en la violencia de azotar puertas y ventanas, es decir, en la invasión de la intimidad de la persona.
El psiquiatra colombiano Luis Carlos Restrepo en su bello libro sobre El derecho a la ternura (Arango editores 2004) dice: «La mano, órgano humano por excelencia, sirve tanto para acariciar como para agarrar. La mano que agarra y la mano que acaricia son dos facetas extremas de las posibilidades de encuentro inter-humano».
En una reflexión cultural más amplia, la mano que agarra corporifica el modo-de-ser de los últimos cuatro siglos, de la llamada modernidad. El eje articulador del paradigma moderno es la voluntad de agarrar todo para poseer y dominar. Todo el Continente latinoamericano fue agarrado y prácticamente diezmado por la invasión militar y religiosa de los ibéricos. Y vino a África, a China, a todo el mundo que se puede agarrar, hasta a la Luna.
Los modernos agarraron la naturaleza dominándola, explotando sus bienes y servicios sin ninguna consideración ni respeto a sus límites y sin darle tiempo de reposo para que pudiera reproducirse. Hoy recogemos los frutos envenenados de esta práctica sin ningún tipo de cuidado y ausente de todo sentimiento de caricia hacia lo que vive y es vulnerable.
Agarrar es expresión de poder sobre, de manipulación, de encuadramiento del otro o de las cosas a mi modo de ser. Si miramos bien, no ha ocurrido una mundialización respetando las culturas en su rica diversidad. Lo que ha ocurrido ha sido la occidentalización del mundo. Y en su forma más pedestre: una hamburguerización del estilo de vida norteamericano impuesto en todos los rincones del planeta.
La mano que acaricia representa la alternativa necesaria: el modo-de-ser-cuidado, pues «la caricia es una mano revestida de paciencia que toca sin herir y suelta, para permitir la movilidad del ser con el que entramos en contacto» (Restrepo).
En los días actuales es urgente rescatar en los seres humanos la dimensión de la caricia esencial. Ella está dentro de todos nosotros, aunque encubierta por una gruesa capa de ceniza de materialismo, de consumismo y de futilidades. La caricia esencial nos devuelve nuestra humanidad perdida. En su mejor sentido refuerza también el precepto ético más universal: tratar humanamente a cada ser humano, es decir, con comprensión, con acogida, con cuidado y con la caricia esencial.
El órgano de la caricia es, fundamentalmente, la mano: la mano que toca, la mano que acaricia, la mano que establece relación, la mano que da calor, la mano que trae quietud. Toda la persona a través de la mano y por la mano revela un modo de ser cariñoso. La caricia toca lo profundo del ser humano, allí donde se sitúa su Centro personal. Para que la caricia sea verdaderamente esencial necesitamos cultivar el Yo profundo, que busca lo más íntimo y verdadero en nosotros, y no solo el ego superficial de la conciencia, siempre llena de preocupaciones.
La caricia que emerge del Centro produce reposo, integración y confianza. De ahí su sentido. Al acariciar al niño, la madre le comunica la experiencia más orientadora que existe: la confianza fundamental en la bondad de la vida; la confianza de que, en el fondo, a pesar de tantas distorsiones, todo tiene sentido; la confianza de que la paz no es un sueño, es la realidad más verdadera; la confianza de la acogida en el gran Útero.
Al igual que la ternura, la caricia exige total altruismo, respeto del otro y renuncia a cualquier otra intención que no sea la de querer bien y amar. No es un roce de pieles, sino una entrega de cariño y de amor a través de la mano y de la piel, piel que es nuestro yo concreto.
El afecto no existe sin la caricia, la ternura y el cuidado. Así como la estrella tiene que tener un aura para brillar, de igual manera el afecto necesita la caricia para sobrevivir. La caricia de la piel, del pelo, de las manos, de la cara, de los hombros, de la intimidad sexual hace concreto el afecto y el amor. La calidad de la caricia impide que el afecto sea mentiroso, falso o dudoso. La caricia esencial es leve como el entreabrir suave de una puerta. Jamás hay caricia en la violencia de azotar puertas y ventanas, es decir, en la invasión de la intimidad de la persona.
El psiquiatra colombiano Luis Carlos Restrepo en su bello libro sobre El derecho a la ternura (Arango editores 2004) dice: «La mano, órgano humano por excelencia, sirve tanto para acariciar como para agarrar. La mano que agarra y la mano que acaricia son dos facetas extremas de las posibilidades de encuentro inter-humano».
En una reflexión cultural más amplia, la mano que agarra corporifica el modo-de-ser de los últimos cuatro siglos, de la llamada modernidad. El eje articulador del paradigma moderno es la voluntad de agarrar todo para poseer y dominar. Todo el Continente latinoamericano fue agarrado y prácticamente diezmado por la invasión militar y religiosa de los ibéricos. Y vino a África, a China, a todo el mundo que se puede agarrar, hasta a la Luna.
Los modernos agarraron la naturaleza dominándola, explotando sus bienes y servicios sin ninguna consideración ni respeto a sus límites y sin darle tiempo de reposo para que pudiera reproducirse. Hoy recogemos los frutos envenenados de esta práctica sin ningún tipo de cuidado y ausente de todo sentimiento de caricia hacia lo que vive y es vulnerable.
Agarrar es expresión de poder sobre, de manipulación, de encuadramiento del otro o de las cosas a mi modo de ser. Si miramos bien, no ha ocurrido una mundialización respetando las culturas en su rica diversidad. Lo que ha ocurrido ha sido la occidentalización del mundo. Y en su forma más pedestre: una hamburguerización del estilo de vida norteamericano impuesto en todos los rincones del planeta.
La mano que acaricia representa la alternativa necesaria: el modo-de-ser-cuidado, pues «la caricia es una mano revestida de paciencia que toca sin herir y suelta, para permitir la movilidad del ser con el que entramos en contacto» (Restrepo).
En los días actuales es urgente rescatar en los seres humanos la dimensión de la caricia esencial. Ella está dentro de todos nosotros, aunque encubierta por una gruesa capa de ceniza de materialismo, de consumismo y de futilidades. La caricia esencial nos devuelve nuestra humanidad perdida. En su mejor sentido refuerza también el precepto ético más universal: tratar humanamente a cada ser humano, es decir, con comprensión, con acogida, con cuidado y con la caricia esencial.
Leonardo Boff es autor de El cuidado necesario, 2012.
Traducción de Mª José Gavito Milano
10 febrero 2014
EL PODER DE UN ABRAZO
La duración media de un abrazo entre dos personas es de 3 segundos. Pero los investigadores han descubierto algo fantástico. Cuando un abrazo dura 20 segundos, se produce un efecto terapéutico sobre el cuerpo y la mente. La razón es que un abrazo sincero produce una hormona llamada "oxitocina", también conocida como la hormona del amor. Esta sustancia tiene muchos beneficios en nuestra salud física y mental, nos ayuda, entre otras cosas, para relajarse, para sentirse seguro y calmar nuestros temores y la ansiedad. Este maravilloso tranquilizante se ofrece de forma gratuita cada vez que tenemos a una persona en nuestros brazos, que acunamos a un niño, que acariciamos un perro o un gato, que estamos bailando con nuestra pareja, cuanto más nos acercamos a alguien o simplemente sostenemos los hombros de un amigo
— con Pedro Molina y Ronaldo Rh Ndr.
28 enero 2014
26 diciembre 2013
23 noviembre 2013
ETAPAS EMOCIONALES DEL TRABAJO DE PARTO
Más allá de las obvias señales físicas de que se está en trabajo de parto, hay algunas etapas emocionales que ayudan a determinar el progreso de una mujer en trabajo de parto y de asistirla emocionalmente durante su proceso.
Primera Etapa Temprana
(0-unos 4 centímetros de dilatación - aproximado)
En el inicio del trabajo de parto, la mujer puede no estar segura si realmente está en trabajo de parto. Ella puede parecer excitada o nerviosa cuando empieza a notar las expansiones. Algunas mujeres se vuelven inquietas y habladoras. Probablemente pueda continuar su rutina diaria. Muchas veces ella tendrá hambre en este momento.
Como Doula es importante que no te emociones demasiado, ya que puede o no puede ser verdadero trabajo de parto. Lo mejor es animarla a dar un paseo, comer, beber, ducharse y descasar.
Primera Etapa Establecida
A medida que su trabajo adquiere un patrón, ella se dará cuenta, "Esto es!" Esta aceptación puede ser emocionante y abrumadora para ella. Es posible que deba dejar de hacer lo que está haciendo y concentrarse durante las expansiones. Entre una sensación y otra aún conversa. Pero ya está consciente de los muchos cambios que se producen en su cuerpo.
La Doula o acompañante debe animarla a caminar. Caminar ayuda a abrir la entrada de la pelvis y se estima que acortar el trabajo en casi 28%. La madre debe tener libertad de movimiento y la doula debe estar comprometida a quedarse con ella desde este punto en adelante. Contar la duración de las expansiones (duración e intervalo) puede ayudar a determinar su ritmo de trabajo.
Activo
Fase Activa (unos 4-9 centímetros de dilatación)
A medida que el trabajo se intensifica, el estado emocional de la mujer estará mucho más serio y decidido. Está trabajando duro y probablemente no quiera que le molesten durante las expansiones. Ella puede comenzar a perder su modestia en este punto. Es muy probable que pierda el apetito y que sienta la necesidad de usar el baño con frecuencia.
Es muy importante que la Doula mantenga un ambiente de paz y tranquilidad. Luces bajas y tranquilidad son lo que normalmente necesita en ese punto. Se debe alentar a la mujer a beber e ir al baño con frecuencia. Esta etapa del trabajo de parto puede ser un trabajo duro y que realmente necesitan apoyo emocional y palabras alentadoras.
Transición
(unos 9 centímetros de dilatación, a veces menos)
A medida que sus transiciones del cuerpo de la primera a la segunda etapa del trabajo, puede llegar a confundirse. Es común que las mujeres se sientan emocionalmente inseguras durante esta etapa. Muchas mujeres lloran y se sienten abrumadas. Ella puede asustarse o querer darse por vencida. Estas son buenas señales e indicar que el bebé llegará muy pronto!
Reconocer la transición es lo más importante que una Doula puede hacer. Se necesitará una gran cantidad de consuelo y aliento en ese momento. Ella no debe ser molestada. Recuérdele que debe enfocarse en una expansión a la vez. Este es el momento en que muchas mujeres solicitan alivio para el dolor. Aunque la transición puede ser la parte más difícil del trabajo, por lo general no dura mucho tiempo. Dígale que lo está haciendo muy bien y asegúrale que ella puede hacer esto!
Segunda Etapa
Este es el momento para empujar al bebé hacia afuera. Ella poco a poco o de repente sentirá una necesidad de pujar. Por lo general obtendrá una explosión de energía, se calma y está decidida a conseguirlo y terminar el trabajo de parto. Es posible que la mujer sienta una sensación de alivio y placer en tomar un papel más activo. También ocurre que las contracciones parezcan detenerse, que la mujer se tumbe a descansar solo para incorporarse a los pocos minutos lista para pujar.
Se necesitará una gran cantidad de amor, aliento y apoyo emocional. Si ella ha evitado medicamentos para el dolor que ella y tiene libertad de movimiento elegirá la mejor posición para ella. La Doula debe recordarle relajarse completamente entre las expansiones para recuperar su energía. Es importante que se tome ventaja de este regalo de tiempo entre expansiones para descansar.
Es impresionante la gama de sentimientos que los nuevos padres experimentan en el momento del nacimiento. Después de tanto tiempo, trabajo y esfuerzo, lo han logrado; de repente, el dolor se ha ido y el bebé está ahí.
Tercera Etapa
Se refiera a la expulsión de la placenta después del nacimiento del bebé. Lo más probable es que la madre está demasiado excitada y atrapada en el alivio y la alegría del nacimiento.
Es importante que el bebé se coloque piel a piel con su madre. La estimulación temprana del pezón por parte del bebé causará importantes contracciones uterinas que ayudan a expulsar la placenta y evitar el sangrado excesivo materna. Los primeros momentos son sagrados y la madre, el bebé, deben ser alentados a interactuar suavemente y con amor. Suponiendo que la madre haya tenido un parto sin medicamentos, no debe haber ninguna razón para apresurarse para pinzar y cortar el cordón. Por lo general los médicos que reconoce la importancia de estos primeros momentos y lo fundamental de retrasar el pinzamiento del cordón y no apresurarse en lavar, pesar, o manejar al bebé.
Primera Etapa Temprana
(0-unos 4 centímetros de dilatación - aproximado)
En el inicio del trabajo de parto, la mujer puede no estar segura si realmente está en trabajo de parto. Ella puede parecer excitada o nerviosa cuando empieza a notar las expansiones. Algunas mujeres se vuelven inquietas y habladoras. Probablemente pueda continuar su rutina diaria. Muchas veces ella tendrá hambre en este momento.
Como Doula es importante que no te emociones demasiado, ya que puede o no puede ser verdadero trabajo de parto. Lo mejor es animarla a dar un paseo, comer, beber, ducharse y descasar.
Primera Etapa Establecida
A medida que su trabajo adquiere un patrón, ella se dará cuenta, "Esto es!" Esta aceptación puede ser emocionante y abrumadora para ella. Es posible que deba dejar de hacer lo que está haciendo y concentrarse durante las expansiones. Entre una sensación y otra aún conversa. Pero ya está consciente de los muchos cambios que se producen en su cuerpo.
La Doula o acompañante debe animarla a caminar. Caminar ayuda a abrir la entrada de la pelvis y se estima que acortar el trabajo en casi 28%. La madre debe tener libertad de movimiento y la doula debe estar comprometida a quedarse con ella desde este punto en adelante. Contar la duración de las expansiones (duración e intervalo) puede ayudar a determinar su ritmo de trabajo.
Activo
Fase Activa (unos 4-9 centímetros de dilatación)
A medida que el trabajo se intensifica, el estado emocional de la mujer estará mucho más serio y decidido. Está trabajando duro y probablemente no quiera que le molesten durante las expansiones. Ella puede comenzar a perder su modestia en este punto. Es muy probable que pierda el apetito y que sienta la necesidad de usar el baño con frecuencia.
Es muy importante que la Doula mantenga un ambiente de paz y tranquilidad. Luces bajas y tranquilidad son lo que normalmente necesita en ese punto. Se debe alentar a la mujer a beber e ir al baño con frecuencia. Esta etapa del trabajo de parto puede ser un trabajo duro y que realmente necesitan apoyo emocional y palabras alentadoras.
Transición
(unos 9 centímetros de dilatación, a veces menos)
A medida que sus transiciones del cuerpo de la primera a la segunda etapa del trabajo, puede llegar a confundirse. Es común que las mujeres se sientan emocionalmente inseguras durante esta etapa. Muchas mujeres lloran y se sienten abrumadas. Ella puede asustarse o querer darse por vencida. Estas son buenas señales e indicar que el bebé llegará muy pronto!
Reconocer la transición es lo más importante que una Doula puede hacer. Se necesitará una gran cantidad de consuelo y aliento en ese momento. Ella no debe ser molestada. Recuérdele que debe enfocarse en una expansión a la vez. Este es el momento en que muchas mujeres solicitan alivio para el dolor. Aunque la transición puede ser la parte más difícil del trabajo, por lo general no dura mucho tiempo. Dígale que lo está haciendo muy bien y asegúrale que ella puede hacer esto!
Segunda Etapa
Este es el momento para empujar al bebé hacia afuera. Ella poco a poco o de repente sentirá una necesidad de pujar. Por lo general obtendrá una explosión de energía, se calma y está decidida a conseguirlo y terminar el trabajo de parto. Es posible que la mujer sienta una sensación de alivio y placer en tomar un papel más activo. También ocurre que las contracciones parezcan detenerse, que la mujer se tumbe a descansar solo para incorporarse a los pocos minutos lista para pujar.
Se necesitará una gran cantidad de amor, aliento y apoyo emocional. Si ella ha evitado medicamentos para el dolor que ella y tiene libertad de movimiento elegirá la mejor posición para ella. La Doula debe recordarle relajarse completamente entre las expansiones para recuperar su energía. Es importante que se tome ventaja de este regalo de tiempo entre expansiones para descansar.
Es impresionante la gama de sentimientos que los nuevos padres experimentan en el momento del nacimiento. Después de tanto tiempo, trabajo y esfuerzo, lo han logrado; de repente, el dolor se ha ido y el bebé está ahí.
Tercera Etapa
Se refiera a la expulsión de la placenta después del nacimiento del bebé. Lo más probable es que la madre está demasiado excitada y atrapada en el alivio y la alegría del nacimiento.
Es importante que el bebé se coloque piel a piel con su madre. La estimulación temprana del pezón por parte del bebé causará importantes contracciones uterinas que ayudan a expulsar la placenta y evitar el sangrado excesivo materna. Los primeros momentos son sagrados y la madre, el bebé, deben ser alentados a interactuar suavemente y con amor. Suponiendo que la madre haya tenido un parto sin medicamentos, no debe haber ninguna razón para apresurarse para pinzar y cortar el cordón. Por lo general los médicos que reconoce la importancia de estos primeros momentos y lo fundamental de retrasar el pinzamiento del cordón y no apresurarse en lavar, pesar, o manejar al bebé.
07 noviembre 2013
29 septiembre 2013
VIDEO LACTANCIA Y COLECHO
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RELACION ENTRE BOCA Y EFINTER EN EL PARTO
¿Qué es exactamente la ley del esfínter de Ina May?
1. El esfínter anal, el cervical (el cuello del útero) y el vaginal funcionan mejor en una atmósfera de intimidad y privacidad. Por ejemplo, un baño con pestillo o un dormitorio donde las interrupciones son improbables o imposibles.
2. Estos esfínteres no se pueden abrir a la fuerza ni responden bien a órdenes de pujar o relajar.
3. Cuando el esfínter está en proceso de apertura, se puede cerrar repentinamente si la persona se enfada, asusta, es humillada o consciente de sí misma. ¿Por qué? Los niveles altos de adrenalina en el torrente sanguíneo no favorecen (y muchas veces impiden) la apertura de esfínteres. Estos factores inhibidores son una razón importante por la cual las mujeres en las sociedades tradicionales normalmente escogen otras mujeres, excepto en circunstancias extraordinarias, para acompañarlas y atenderlas durante la dilatación y el parto.
4. El estado de relajación de la boca y la mandíbula está directamente relacionado a la habilidad del cérvix, la vagina y el ano para abrirse completamente.
Insisto, y en otras palabras:
Boca abierta = Cérvix abierto ; Garganta abierta = Vagina abierta
Es casi imposible parir con eficacia con los labios apretados y la garganta cerrada. Puedes intentarlo ahora mismo… cuando relajas la mandíbula, abres la boca y la garganta, las nalgas se relajan automáticamente y te hundes en la silla. Ina May habla de los beneficios de los besos, y de mantener la boca y los labios sueltos y abiertos. Besar también provoca la segregación de oxitocina y otras hormonas del amor que elevan la tolerancia al dolor y aceleran el parto.
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1. El esfínter anal, el cervical (el cuello del útero) y el vaginal funcionan mejor en una atmósfera de intimidad y privacidad. Por ejemplo, un baño con pestillo o un dormitorio donde las interrupciones son improbables o imposibles.
2. Estos esfínteres no se pueden abrir a la fuerza ni responden bien a órdenes de pujar o relajar.
3. Cuando el esfínter está en proceso de apertura, se puede cerrar repentinamente si la persona se enfada, asusta, es humillada o consciente de sí misma. ¿Por qué? Los niveles altos de adrenalina en el torrente sanguíneo no favorecen (y muchas veces impiden) la apertura de esfínteres. Estos factores inhibidores son una razón importante por la cual las mujeres en las sociedades tradicionales normalmente escogen otras mujeres, excepto en circunstancias extraordinarias, para acompañarlas y atenderlas durante la dilatación y el parto.
4. El estado de relajación de la boca y la mandíbula está directamente relacionado a la habilidad del cérvix, la vagina y el ano para abrirse completamente.
Insisto, y en otras palabras:
Boca abierta = Cérvix abierto ; Garganta abierta = Vagina abierta
Es casi imposible parir con eficacia con los labios apretados y la garganta cerrada. Puedes intentarlo ahora mismo… cuando relajas la mandíbula, abres la boca y la garganta, las nalgas se relajan automáticamente y te hundes en la silla. Ina May habla de los beneficios de los besos, y de mantener la boca y los labios sueltos y abiertos. Besar también provoca la segregación de oxitocina y otras hormonas del amor que elevan la tolerancia al dolor y aceleran el parto.
CUIDADOS Y EDUCACION

La Dra Pikler,
elaboró y aplicó un método original de cuidados y educación cuyos objetivos consisten en proporcionar a los niños un marco de vida estable, cuidados personalizados, entorno adaptado a sus necesidades y completa libertad de movimientos.
Libertad asegurada con ropa cómoda, espacio suficiente y ausencia de toda intervención por parte del adulto. De esta manera el desarrollo motor se realiza de manera espontánea, mediante su actividad autónoma, en función de su maduración orgánica y nerviosa.
Utilizó el método de observación directa.
El desarrollo motor de los niños a los que tratan de esta manera es más rico, más variado y de mejor calidad. Las posturas que el niño realiza voluntariamente por su propia iniciativa en el momento en que sus músculos llegan a la maduración, se encuentran mejor estructuradas porque son los efectos de una coordinación del conjunto de las partes del cuerpo.
Pikler subrayó la importancia y la validez de la actitud no intervencionista del adulto respecto del desarrollo motor. El educador debe manifestar paciencia, dulzura y evitar manipularle, meterle prisa e intervenir intempestivamente en la aparición y en el desarrollo de sus funciones….La ayuda que el adulto aporta al desarrollo del niño debe ser indirecta ha de consistir en la organización de un entorno adecuado a las necesidades de desarrollo de cada edad.
Secuencia de desarrollo de los movimientos por propia iniciativa.
UN POEMA
Mariano Osorio - Antes de ser Mama
Antes de ser mama;
yo comía mi comida caliente
mi ropa lucia planchada y limpia todo el día
podría sostener largas y tranquilas conversaciones telefónicas.
Antes de ser mama;
me dormía tarde tan tarde como quería
y jamás me preocupaban las desvelas
cepillaba y cuidaba mi pelo
lucia uñas largas y hermosas
mi casa estaba limpia y en orden
no tenia que brincar juguetes olvidados por todos lados.
Antes de ser Mama;
no me apuraba si algunas de mis plantas era venenosa
ni pensaba lo peligroso de las escaleras
o las esquinas de mis muebles
no dejaba tiempo de consultas mensuales con el médico
ni consideraba si quiera la palabra vacuna..
Antes de ser Mama;
no tenia que limpiar comida del piso
ni lavar hullas de pequeños deditos marcados en los vidrios
dormía toda la noche y los fines de semanas
eran totalmente relajados.
Antes de ser Mama;
no me entristecían los gritos de los niños en la consulta médica
no tuve jamás que detener lagrimas en mis ojos
una piernita que sería inyectada.
Antes de ser Mama;
yo nunca sentí un nudo en la garganta
al mirar a través de unos ojos llorosos y una carita sucia
no conocía la felicidad total
con solo recibir una mirada
no pasaba horas mirando la inocencia dormir en una cuna.
Antes de ser Mama;
nunca sentí que mi corazón se rompiera
en un millón de pedazos
al no poder calmar el dolor de un niño
nunca supe que algo tan pequeño
podía afectar tanto a mi mundo.
Antes de ser Mama;
yo no conocía el sentimiento que provoca
tener mi corazón fuera de mi cuerpo
yo no sabía que tan especial me sentiría
al alimentar a un bebe hambriento
ni sabía de esa cercanía inmensa entre una madre y su hijo.
Antes de ser Mama;
no imaginaba tanta calidez, tanta dulzura, tanto amor
no imaginaba lo grande y lo maravilloso que sería
ni imaginaba la satisfacción de ser mama
no sabía que yo era capaz de sentir tanto
y hoy no imagino mi vida sin esa pequeña sonrisa picara y traviesa
sin esa huella de chocolate en la pared
sin ese olor pureza
sin escuchar de unos pequeños labios
esa palabra breve e inmensa a la vez
Mama!!!
yo comía mi comida caliente
mi ropa lucia planchada y limpia todo el día
podría sostener largas y tranquilas conversaciones telefónicas.
Antes de ser mama;
me dormía tarde tan tarde como quería
y jamás me preocupaban las desvelas
cepillaba y cuidaba mi pelo
lucia uñas largas y hermosas
mi casa estaba limpia y en orden
no tenia que brincar juguetes olvidados por todos lados.
Antes de ser Mama;
no me apuraba si algunas de mis plantas era venenosa
ni pensaba lo peligroso de las escaleras
o las esquinas de mis muebles
no dejaba tiempo de consultas mensuales con el médico
ni consideraba si quiera la palabra vacuna..
Antes de ser Mama;
no tenia que limpiar comida del piso
ni lavar hullas de pequeños deditos marcados en los vidrios
dormía toda la noche y los fines de semanas
eran totalmente relajados.
Antes de ser Mama;
no me entristecían los gritos de los niños en la consulta médica
no tuve jamás que detener lagrimas en mis ojos
una piernita que sería inyectada.
Antes de ser Mama;
yo nunca sentí un nudo en la garganta
al mirar a través de unos ojos llorosos y una carita sucia
no conocía la felicidad total
con solo recibir una mirada
no pasaba horas mirando la inocencia dormir en una cuna.
Antes de ser Mama;
nunca sentí que mi corazón se rompiera
en un millón de pedazos
al no poder calmar el dolor de un niño
nunca supe que algo tan pequeño
podía afectar tanto a mi mundo.
Antes de ser Mama;
yo no conocía el sentimiento que provoca
tener mi corazón fuera de mi cuerpo
yo no sabía que tan especial me sentiría
al alimentar a un bebe hambriento
ni sabía de esa cercanía inmensa entre una madre y su hijo.
Antes de ser Mama;
no imaginaba tanta calidez, tanta dulzura, tanto amor
no imaginaba lo grande y lo maravilloso que sería
ni imaginaba la satisfacción de ser mama
no sabía que yo era capaz de sentir tanto
y hoy no imagino mi vida sin esa pequeña sonrisa picara y traviesa
sin esa huella de chocolate en la pared
sin ese olor pureza
sin escuchar de unos pequeños labios
esa palabra breve e inmensa a la vez
Mama!!!
26 agosto 2013
CON ACOMPAÑAMIENTO SE EVITA LA EPIDURAL
Una epidural llamada 'doula' ( FANI LOSADA Santiago 27 NOV 2009 )
Las profesionales evitan prácticas innecesarias en el parto. "En el 95% de los casos se necesita sólo una mirada, no la epidural". Voluntarias sin título sanitario apoyan a mujeres antes y después del parto.
"A mí se me dio la vuelta todo. No fue malo, pero sí distinto de como me esperaba. Después tuve que buscarme, encontrarme y hacerme amiga de mí misma otra vez". Así recuerda Nuria Otero su primer embarazo, que despertó en ella el interés por la que ahora es su profesión. Nuria es una de las cuatro doulas que ejercen en Galicia, cuatro mujeres que acompañan a otras durante el embarazo, el parto y el puerperio dándoles consejo y, sobre todo, apoyo.
Cuando es necesario, también ayudan a afrontar sentimientos y sensaciones de las que se habla menos o que no están bien vistas socialmente, como la depresión posparto o la ansiedad que provocan los problemas de lactancia. Ante estas dificultades, la respuesta inmediata suele ser tapar los síntomas a golpe de pastillas y leche en polvo. Nuria se pone como ejemplo y confiesa lo importante que fue para ella saber que "no era ni una loca ni una marciana". "Lo que me pasaba y lo que sentía era normal", dice.
En este sentido, la influencia de la doula se nota más a nivel psicológico y emocional. No son matronas, no ayudan físicamente durante el parto ni tienen formación médica, pero Nuria cree que una de sus principales funciones es proporcionar a la mujer toda la información que necesita y ayudarla a preparar un plan de parto. De ese modo, tanto la madre como el bebé pueden evitar procedimientos que, como la episiotomía -una incisión quirúrgica para facilitar la salida del feto-, son innecesarios en la mayoría de los casos, pero se aplican por sistema en España. "Lo último que necesitas cuando estás de parto es discutir con el médico", señala Nuria.
Alba, una madre coruñesa, trabajó con Nuria cuando nació su hija Irene hace año y medio, en un parto que recuerda como "maravilloso y muy respetado". Su doula la ayudó a sentirse "amparada, sin tener que estar pendiente de lo que me hacían". Al comparar su experiencia con la de sus conocidas, considera que, a diferencia de ellas, el proceso estuvo en sus manos: "Cuando sale el tema enseguida reconocen 'a mí me hicieron esto' o 'a mí me hicieron esto otro'. Es un momento delicadísimo en el que permites cosas que luego hacen que te lleves las manos a la cabeza".
Rosa Neira, que ahora trabaja en Santiago, acabó siendo doula después de resistirse a sus médicos. En su último mes de embarazo, se movió durante una prueba y provocó un fallo en el monitor. En el hospital querían practicarle una cesárea de inmediato y, por mucho que se explicase, la ignoraban. Al final se salió con la suya y tuvo a su hija en aguas valencianas, en el hospital Acuario. En 1994 empezó a formarse "oficialmente" en Barcelona: Cataluña es la comunidad autónoma en la que la figura de la doula está más arraigada.
Y es que, aunque lo parezca, el término doula no es gallego, sino griego, y la ocupación a la que da nombre está extendida por toda Europa y Estados Unidos, en mayor o menor medida dependiendo del país. Pese al deseo de aumentar el número de profesionales, consolidar este tipo de redes de apoyo entre mujeres parece complicado a corto plazo, ya que en general la figura de la doula no está institucionalizada y no existe una formación que se pueda considerar oficial.
Hoy por hoy hay oficialmente 65 doulas en España. Aunque, según Rosa, hay muchas personas que lo son sin saberlo, entre ellas las que colaboran con grupos de apoyo a la lactancia como Mámoa. Luzía Titán,doula en el área de Vigo y Pontevedra, coincide con ella y añade que la etiqueta de doula hace referencia a una faceta humana, no a una profesión. Asumir ese papel está "en nuestra naturaleza y en la naturaleza en general. En los partos de mamíferos es frecuente que haya una hembra al lado de la que pare", explica. Ella misma empezó a actuar como doula casi por casualidad, a petición de una chica a la que daba clases de yoga. Pasaría un tiempo hasta que descubrió que lo que hacía tenía un nombre.
Tras ese primer parto, reconoce que al principio tenía que pedir a las embarazadas que le dejasen acompañarlas, pero garantiza que ahora tiene mucha demanda. Las mujeres que se acercan a ella lo hacen no tanto con dudas y temores, sino buscando "algo más", dice Luzía. Muchas recurren a ellas al quedarse embarazadas después de un mal primer parto, y Luzía cree que la mayoría "tendrían a su segundo hijo en casa si contasen con los medios, pero la Seguridad Social no está por la labor".
Para ella, ser doula supone convertirse en "un pilar emocional que no se involucra emocionalmente" y cuya labor consiste en dar a las madres "lo que piden, no lo que creemos que necesitan". El 95% de las veces, asegura, lo que requieren es "sólo una mirada, no la epidural".
EL MITO DE LA SEMANA 40
El mito del embarazo de 40 semanas ha caído.
Ya sabíamos que solo el 4-5% de los bebés nacen en su fecha. También sabemos que las matemáticas en este ámbito no son del todo fiables, véase también el tema del peso probable del bebé, cuyos fallos de estimación tantas veces comprobamos tras un parto inducido antes de tiempo por tener un bebé “demasiado grande o pequeño”. Son temas que preocupan mucho, porque pueden tener un gran impacto sobre la salud tanto del bebé como de su madre.
Ahora, por primera vez nos encontramos ante una investigación detallada sobre la variación de la duración en embarazos sanos y tras concepciones naturales, tomando como bases la fecha de ovulación y los niveles hormonales. Se excluyeron del estudio los embarazos que terminaron mediante inducción o cesárea programada. Los autores de este estudio no consideraron concluyentes los anteriores, que calculaban la FPP bien según la fecha de la última regla o bien mediante ultrasonido al principio del embarazo, ambos recursos imprecisos para calcular la duración del embarazo.
“Las fechas de parto entre gestaciones naturales pueden variar hasta en 37 días”, por lo cual estamos hablando de una variación de más de cinco semanas, concluye el nuevo estudio publicado recientemente en la revista “Human Reproduction”, con el título: “La duración del embarazo humano y los factores que influyen en su variación natural” (Length of human pregnancy and contributors to its natural variation)
Los factores que se analizaron como determinantes en la duración son diversos: el tiempo de implantación del óvulo en el útero, las curvas hormonales y la edad de la madre y su peso en el momento del parto. Sabiendo de las limitaciones del estudio, el número de madres (“small sample size”), sí es muy interesante comprobar que, incluso midiendo con exactitud – vía fecha de ovulación y análisis hormonal-, la duración entre embarazos varía mucho más de lo que se pensaba hasta ahora.
Tras leer la noticia en varios medios de comunicación, decidimos revisar las cifras de las que dispone el Instituto Nacional de Estadística (INE) con respecto a este tema en España, para comprobar si era verdad que las primíparas paren más tarde respecto a las multíparas, y viendo el gráfico parece que efectivamente es así.
Nuestra conclusión: las primíparas paren antes que las multíparas entre la semana 20 de gestación a la 35, de la semana 36 a la 39 paren antes las multíparas, y después ya las primíparas de nuevo. También hemos sacado el número de mujeres que paren en cada semana de gestación. Por ejemplo, 29 mujeres en la semana 44; 30 en la 45, y 8 mujeres en la semana 46.
"Poner el énfasis en una fecha de parto puede hacer parecer la duración de una gestación más predecible de lo que es en realidad”, concluye uno de los investigadores.
La fecha probable de parto, o FPP, es, por tanto, una fecha probable, ni más ni menos.
La noticia:
- The Guardian, (en inglés): “The 40-week pregnancy myth has popped”
- El Mundo, La duración de un embarazo puede variar hasta un mes
Para leer más:
- Lo que sabemos las mujeres. Blog El Parto es Nuestro, 23 de Mayo 2011
VIDEOS IMPORTANCIA DE LOS ABRAZOS
https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=vI2zTcEaiDs
http://www.youtube.com/watch?v=vI2zTcEaiDs
http://www.youtube.com/watch?v=vI2zTcEaiDs
07 agosto 2013
Ocitocina en las mujeres
Se ha comprobado que la oxitocina contribuye a crear y mantener lazos de amistad entre mujeres. Cuando esta sustancia es liberada como parte de una reacción al estrés, las mujeres sienten la necesidad de agruparse con otras mujeres y esto mismo hace que se produzca un mayor nivel de oxitocina, que termina por reducir el estrés y provocar un efecto relajante, tranquilizador.
En las mujeres, los estrógenos femeninos aumentan la producción de oxitocina. Así, la amistad entre mujeres corresponde a una importante reducción de enfermedades del corazón, la presión arterial y el colesterol. Quizá por esta razón, las mujeres viven generalmente más años que los hombres. Un estudio sobre salud menciona que entre más amigas tenga una mujer, mayores posibilidades tiene de envejecer sin padecimientos físicos."
17 mayo 2013
EL PADRE SOSTIENE LA MATERNIDAD
El Rol del
padre
Podemos decir en pocas palabras que el rol del padre es sostener la maternidad.
¿QUÉ SIGNIFICA SOSTENERLA MATERNIDAD ?
1. Facilitar la fusión mamá-bebé, permitirla y defenderla. Para que una madre esté en condiciones de sumergirse en la fusión, necesita despojarse de todas las preocupaciones materiales y mundanas. Precisa tener delegadas todas las tareas que no son imprescindibles para la supervivencia del niño; es decir, todo lo que no se refiera a amamantar, acunar, calmar, higienizar, alimentar y apoyar al recién nacido. Las tareas domésticas, el cuidado de hijos mayores, la organización del hogar, el dinero, los conflictos con otras personas, las relaciones interfamiliares, la salida al mundo y las decisiones mentales deben ser resueltas por el hombre, tomando decisiones pertinentes para liberar a la madre del reino de lo terrestre. Para la mujer puérpera es un período celestial, en el que su conciencia opera más allá de la lógica y la causalidad. Es necesario estar despojadas de pensamientos racionales para admitir que atravesamos una realidad milagrosa y sin sentido aparente. La vida cotidiana continúa con sus exigencias y ritmos, y es justamente tarea del hombre hacerse cargo de organizar y dirigir la rutina doméstica.
2.-Defender de la fusión del mundo exterior. Apabullados por los consejos, las críticas, los sermones que circulan acerca de lo que «hay que hacer». Resguardar el nido. Ser un intermediario, constituirse en muralla entre el mundo interno y el mundo externo. Casi todo lo que llega del mundo exterior resulta hostil a la madre, porque funciona en una frecuencia demasiado elevada y veloz para la sutilidad del recién nacido y desequilibra el mundo emocional de la mujer puérpera. Las madres fusionadas necesitan un defensor aguerrido que le permita retrotraerse a su función específica sin necesitar armarse contra el afuera. Toda energía dispersa en defenderse es energía perdida para la crianza del niño. Concretamente, el hombre debería velar para que la madre y el niño dispongan de silencio e intimidad, para que haya pocas personas en la casa o sólo las que la mujer requiera, y proveer al nido sólo lo necesario en alimento, confort y tranquilidad. Es interesante observar a la mayoría de las aves: el macho entra y sale del nido acercando alimento y vigilando que ningún intruso se acerque, mientras la hembra no se mueve del nido.
3. Apoyar activamente la introspección, es decir, permitir que la madre explore la apertura de su sombra vivenciando con libertad e intimidad la experiencia del florecimiento de su madre interior. El apoyo y el acompañamiento afectuoso permitirá a la madre no asustarse de sus partes ocultas, confiar en el proceso y saber que hay una mano tendida para tomar en los tramos más duros. No importa si el hombre comprende o no de qué se trata, sólo importa saber que algo sucede, y que tal vez la comprensión racional aparezca más tarde. No hay mucho para comprender, es tiempo de atravesar.
4. Proteger. Hay muchas maneras de proteger; en nuestra sociedad esto se refiere principalmente a lo económico: es el padre quien consigue, gana, administra y organiza el dinero del hogar para cubrir las necesidades básicas de la diada mamá-hijo. Liberar a la madre de estas preocupaciones le permite sostener la fusión y la maternidad del período inicial. El hombre conserva espacio psíquico disponible para tomar decisiones, buscar ayuda, organizar el funcionamiento familiar y resolver cuestiones del mundo material.
5.-Aceptar y amar a su mujer. Lo esencial en este período es no cuestionar las decisiones o intuiciones sutiles de la madre, que surgen como torbellinos incontrolables, ya que responden a un viaje interior en el cual está embarcada y del cual no tiene el control. Por lo tanto, no tiene elementos para justificar sus sensaciones, pues atraviesa una transfiguración de su existen.
Podemos decir en pocas palabras que el rol del padre es sostener la maternidad.
¿QUÉ SIGNIFICA SOSTENER
1. Facilitar la fusión mamá-bebé, permitirla y defenderla. Para que una madre esté en condiciones de sumergirse en la fusión, necesita despojarse de todas las preocupaciones materiales y mundanas. Precisa tener delegadas todas las tareas que no son imprescindibles para la supervivencia del niño; es decir, todo lo que no se refiera a amamantar, acunar, calmar, higienizar, alimentar y apoyar al recién nacido. Las tareas domésticas, el cuidado de hijos mayores, la organización del hogar, el dinero, los conflictos con otras personas, las relaciones interfamiliares, la salida al mundo y las decisiones mentales deben ser resueltas por el hombre, tomando decisiones pertinentes para liberar a la madre del reino de lo terrestre. Para la mujer puérpera es un período celestial, en el que su conciencia opera más allá de la lógica y la causalidad. Es necesario estar despojadas de pensamientos racionales para admitir que atravesamos una realidad milagrosa y sin sentido aparente. La vida cotidiana continúa con sus exigencias y ritmos, y es justamente tarea del hombre hacerse cargo de organizar y dirigir la rutina doméstica.
2.-Defender de la fusión del mundo exterior. Apabullados por los consejos, las críticas, los sermones que circulan acerca de lo que «hay que hacer». Resguardar el nido. Ser un intermediario, constituirse en muralla entre el mundo interno y el mundo externo. Casi todo lo que llega del mundo exterior resulta hostil a la madre, porque funciona en una frecuencia demasiado elevada y veloz para la sutilidad del recién nacido y desequilibra el mundo emocional de la mujer puérpera. Las madres fusionadas necesitan un defensor aguerrido que le permita retrotraerse a su función específica sin necesitar armarse contra el afuera. Toda energía dispersa en defenderse es energía perdida para la crianza del niño. Concretamente, el hombre debería velar para que la madre y el niño dispongan de silencio e intimidad, para que haya pocas personas en la casa o sólo las que la mujer requiera, y proveer al nido sólo lo necesario en alimento, confort y tranquilidad. Es interesante observar a la mayoría de las aves: el macho entra y sale del nido acercando alimento y vigilando que ningún intruso se acerque, mientras la hembra no se mueve del nido.
3. Apoyar activamente la introspección, es decir, permitir que la madre explore la apertura de su sombra vivenciando con libertad e intimidad la experiencia del florecimiento de su madre interior. El apoyo y el acompañamiento afectuoso permitirá a la madre no asustarse de sus partes ocultas, confiar en el proceso y saber que hay una mano tendida para tomar en los tramos más duros. No importa si el hombre comprende o no de qué se trata, sólo importa saber que algo sucede, y que tal vez la comprensión racional aparezca más tarde. No hay mucho para comprender, es tiempo de atravesar.
4. Proteger. Hay muchas maneras de proteger; en nuestra sociedad esto se refiere principalmente a lo económico: es el padre quien consigue, gana, administra y organiza el dinero del hogar para cubrir las necesidades básicas de la diada mamá-hijo. Liberar a la madre de estas preocupaciones le permite sostener la fusión y la maternidad del período inicial. El hombre conserva espacio psíquico disponible para tomar decisiones, buscar ayuda, organizar el funcionamiento familiar y resolver cuestiones del mundo material.
5.-Aceptar y amar a su mujer. Lo esencial en este período es no cuestionar las decisiones o intuiciones sutiles de la madre, que surgen como torbellinos incontrolables, ya que responden a un viaje interior en el cual está embarcada y del cual no tiene el control. Por lo tanto, no tiene elementos para justificar sus sensaciones, pues atraviesa una transfiguración de su existen.
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