"La paz, la seguridad y el bienestar de cada individuo se gestan ANTES de nacer"
19 febrero 2015
12 febrero 2015
DEJAR QUE EL BEBÉ DECIDA CUÁNDO NACER
Dejar que el bebé decida cuando nacer
11 de septiembre de 2014 | Lola Rovati @Lolarovati
El embarazo, leí alguna vez y disculpen la alegoría, es como cocinar un guiso a fuego lento. No se puede apurar el fuego para que esté listo antes, porque no sale bien, el sabor no es el mismo. El guiso está en su punto justo, si tenemos paciencia y lo mantenemos a fuego lento el tiempo que necesite. En condiciones normales, el bebé también debe permanecer en el vientre materno hasta que el parto se desencadene naturalmente, es él quien decide cuando nacer.
Partos... ¿a término?
El parto se desencadena por una conjunción de factores biológicos sincronizados entre la madre y el bebé. Es este último quien envía señales endocrinas a la placenta y a la madre para que su organismo ponga en marcha la segregación de oxitocina, hormona encargada de provocar las contracciones uterinas que dan lugar al nacimiento.
Se considera un parto a término aquel que se produce entre la semana 37 y 42 de embarazo, pero evidentemente nacer en la semana 37 no es lo mismo que nacer en la 42. Hay nada menos que cinco semanas entre una y otra, una diferencia que puede ser abismal cuando hablamos del desarrollo del bebé.
Cada día que pasa dentro del útero es fundamental para su salud. Entre la semana 37 y la 39, órganos principales como los pulmones, el cerebro y el hígado siguen completando su desarrollo.
De hecho, el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología ha decidido introducir algunos matices en las definiciones de lo que es un parto a término aclarando que los partos inducidos y las cesáreas programadas antes de cumplir la semana 39 no son considerados partos a término normales, y por tanto se desaconsejan.La gestación es el proceso humano más complejo que tiene un principio, el momento de la concepción, y un final, el nacimiento del bebé. Durante 38 semanas (40 contando desde la fecha de la última menstruación) el bebé se desarrolla dentro del útero materno hasta que está preparado para salir al mundo.
Márgenes de cálculo
El bebé nace en la semana 40, en teoría, pero esto no siempre sucede así. No hay que desalojarlo al cumplir la semana 40 como si tuviese fecha de vencimiento, si el niño aún no ha nacido es porque todavía no está preparado para hacerlo
Se calcula un parto a término tardío el producido entre las semanas 41 y 42 pues se establece un margen de cálculo, ya que la concepción podría haber sucedido más tarde de lo que se creía, por tanto la fecha de parto se mueve una o dos semanas.
Superadas las 42 semanas existen ciertos riesgos para la salud de la madre y del bebé, como placenta envejecida, reducción de líquido amniótico, macrosomía o aspiración de meconio.
Es poco probable que el bebé no haya decidido nacer antes de la semana 42. Sólo un 10 por ciento nace en esta semana. Si esto sucede, que cumplida la semana 42 el bebé no haya dado señales de salir, es fundamental llevar un control médico exhaustivo para detectar cualquier posible riesgo y en su caso valorar la inducción.
Impaciencia, dudas, temores
A medida que se acerca la fecha de parto la ansiedad por tener al bebé en brazos va en aumento. Pasadas las 37 semanas cualquier pequeña anormalidad puede hacernos plantear la conveniencia de adelantar el parto, pero es importante informarse adecuadamente con el médico sobre el alcance de dicha complicación y valorar qué es lo mejor.
La inducción con oxitocina sintética y la cesárea electiva (sin razón médica de peso) no siempre son la mejor alternativa, pues las complicaciones que traen acarreadas pueden ser mayores.
Dejar que el bebé decida
La gestación es un proceso maravilloso, casi milagroso diría. Parece increíble que esa personita tan perfecta se haya formado dentro nuestro durante nueve meses.
Cuando el bebé está listo para nacer, volviendo a lo anterior, cuando el guiso ha llegado a su punto, se desencadena una respuesta hormonal de la madre que lo prepara para nacer. El bebé se vuelve alerta y receptivo para reconocer a su madre y al entorno, para favorecer lo que se conoce como el momento de impronta, que en el caso de los partos que no se desencadenan de forma natural, esa respuesta se ve alterada.
11 de septiembre de 2014 | Lola Rovati @Lolarovati
El embarazo, leí alguna vez y disculpen la alegoría, es como cocinar un guiso a fuego lento. No se puede apurar el fuego para que esté listo antes, porque no sale bien, el sabor no es el mismo. El guiso está en su punto justo, si tenemos paciencia y lo mantenemos a fuego lento el tiempo que necesite. En condiciones normales, el bebé también debe permanecer en el vientre materno hasta que el parto se desencadene naturalmente, es él quien decide cuando nacer.
Partos... ¿a término?
El parto se desencadena por una conjunción de factores biológicos sincronizados entre la madre y el bebé. Es este último quien envía señales endocrinas a la placenta y a la madre para que su organismo ponga en marcha la segregación de oxitocina, hormona encargada de provocar las contracciones uterinas que dan lugar al nacimiento.
Se considera un parto a término aquel que se produce entre la semana 37 y 42 de embarazo, pero evidentemente nacer en la semana 37 no es lo mismo que nacer en la 42. Hay nada menos que cinco semanas entre una y otra, una diferencia que puede ser abismal cuando hablamos del desarrollo del bebé.
Cada día que pasa dentro del útero es fundamental para su salud. Entre la semana 37 y la 39, órganos principales como los pulmones, el cerebro y el hígado siguen completando su desarrollo.
De hecho, el Colegio Estadounidense de Obstetricia y Ginecología ha decidido introducir algunos matices en las definiciones de lo que es un parto a término aclarando que los partos inducidos y las cesáreas programadas antes de cumplir la semana 39 no son considerados partos a término normales, y por tanto se desaconsejan.La gestación es el proceso humano más complejo que tiene un principio, el momento de la concepción, y un final, el nacimiento del bebé. Durante 38 semanas (40 contando desde la fecha de la última menstruación) el bebé se desarrolla dentro del útero materno hasta que está preparado para salir al mundo.
Márgenes de cálculo
El bebé nace en la semana 40, en teoría, pero esto no siempre sucede así. No hay que desalojarlo al cumplir la semana 40 como si tuviese fecha de vencimiento, si el niño aún no ha nacido es porque todavía no está preparado para hacerlo
Se calcula un parto a término tardío el producido entre las semanas 41 y 42 pues se establece un margen de cálculo, ya que la concepción podría haber sucedido más tarde de lo que se creía, por tanto la fecha de parto se mueve una o dos semanas.
Superadas las 42 semanas existen ciertos riesgos para la salud de la madre y del bebé, como placenta envejecida, reducción de líquido amniótico, macrosomía o aspiración de meconio.
Es poco probable que el bebé no haya decidido nacer antes de la semana 42. Sólo un 10 por ciento nace en esta semana. Si esto sucede, que cumplida la semana 42 el bebé no haya dado señales de salir, es fundamental llevar un control médico exhaustivo para detectar cualquier posible riesgo y en su caso valorar la inducción.
Impaciencia, dudas, temores
A medida que se acerca la fecha de parto la ansiedad por tener al bebé en brazos va en aumento. Pasadas las 37 semanas cualquier pequeña anormalidad puede hacernos plantear la conveniencia de adelantar el parto, pero es importante informarse adecuadamente con el médico sobre el alcance de dicha complicación y valorar qué es lo mejor.
La inducción con oxitocina sintética y la cesárea electiva (sin razón médica de peso) no siempre son la mejor alternativa, pues las complicaciones que traen acarreadas pueden ser mayores.
Dejar que el bebé decida
La gestación es un proceso maravilloso, casi milagroso diría. Parece increíble que esa personita tan perfecta se haya formado dentro nuestro durante nueve meses.
Cuando el bebé está listo para nacer, volviendo a lo anterior, cuando el guiso ha llegado a su punto, se desencadena una respuesta hormonal de la madre que lo prepara para nacer. El bebé se vuelve alerta y receptivo para reconocer a su madre y al entorno, para favorecer lo que se conoce como el momento de impronta, que en el caso de los partos que no se desencadenan de forma natural, esa respuesta se ve alterada.
30 enero 2015
VIDEO PARIR EN LIBERTAD
https://www.youtube.com/watch?x-yt-ts=1422503916&v=inrc3FsdpkU&x-yt-cl=85027636#t=1297
15 enero 2015
LEY LACTANCIA MATERNA
Reglamentan la ley que promueve la lactancia materna.
15/1/2015
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Ciudad de Buenos Aires (Argentina).- Con la publicación ayer en el Boletín Oficial del Decreto 22/2015, reglamentario de la Ley 26.873 de Promoción y Concientización Pública sobre la Lactancia Materna, se completó y puso en vigencia esta norma, orientada a extender y ampliar la promoción y la concientización pública sobre la importancia de la lactancia materna y de las prácticas óptimas de nutrición segura para lactantes y niños de hasta dos años de edad.
Tras la entrada en vigor de esta ley, el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur declaró que"favorecer la lactancia materna es una política de Estado y un tema de salud pública".
"Muchas de las enfermedades más comunes, y a veces, más serias en los niños pequeños resultan menos frecuentes y menos graves en aquellos amamantados por sus madres. Y también, en caso de tener una enfermedad respiratoria o una diarrea, se recuperan más fácilmente y en menos tiempo que los niños alimentados con fórmulas", puntualizó por su parteNicolás Kreplak, subsecretario de Medicina Comunitaria, Maternidad e Infancia de la cartera sanitaria nacional.
En el marco de las políticas públicas sobre lactancia materna ya implementadas por el Ministerio de Salud de la Nación, la norma ordena acciones específicas de promoción de la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses y de la lactancia materna continuada de los seis meses a los dos años o más. Junto a esas acciones, recomienda una alimentación complementaria adecuada y oportuna; y la difusión y accesibilidad a la información, en especial de las mujeres embarazadas, a quienes se debe hacer conocer la importancia de su estado nutricional y el de sus hijos.
En efecto, la lactancia materna es el mejor principio para una vida saludable. La leche de madreno sólo contiene todos los nutrientes que el niño necesita, sino que es en sí misma un tejido vivo, incomparable con cualquier fórmula de leche artificial. Además, es la única que contiene anticuerpos que protegen a los niños de muchas enfermedades. No presenta riesgos de contaminación, favorece el vínculo entre la mamá y el bebé, así como la salud de los dos, en el presente y en el futuro.
La ley prevé igualmente la promoción y apoyo a la creación de Centros de Lactancia Materna y Bancos de Leche Materna.
Para lograr estos objetivos, la ley estipula promover la capacitación del personal de salud en todos los temas relacionados con la lactancia y la alimentación del niño pequeño; el relevamiento de indicadores; el desarrollo y divulgación de proyectos de investigación y la adhesión de los distintos efectores a las iniciativas Hospital y Centro de Salud Amigo de la Madre y el Niño.
Una novedosa iniciativa contenida en esta ley, a instancias del Ministerio de Salud de la Nación, se refiere al apoyo a la madre trabajadora en período de lactancia y al establecimiento de "Espacios Amigos de la Lactancia" en los lugares de trabajo, que ha comenzado a divulgarse y extenderse entre empresas y empleadores de distinta envergadura.
- ¿Qué es un Espacio Amigo de la Lactancia?
Un Espacio Amigo de la Lactancia Materna es un local o un área con privacidad dotado de las comodidades necesarias para que las mamás puedan extraerse leche y conservarla a la temperatura adecuada hasta su horario de salida, de forma que la persona que cuida a su bebé pueda administrársela al día siguiente durante su ausencia.
- Los Centros de Lactancia
Un Centro de Lactancia funciona dentro del ámbito de una institución de salud y es un espacio dedicado a la promoción de la lactancia. Su objetivo es facilitar la extracción y la conservación de la leche de las madres en condiciones adecuadas, para que después pueda ser administrada a sus propios hijos, cuando por algún motivo no pueden amamantarlos directamente. También las asiste en sus dudas o problemas referidos a la lactancia y lleva adelante investigaciones, así como actividades de desarrollo tecnológico, información y educación.
- Los Bancos de Leche Materna
Un Banco de Leche Materna es un servicio especializado, responsable por la promoción, protección y apoyo a la lactancia materna. Realiza actividades de recolección del excedente de leche de la madre que amamanta, la procesa, controla su calidad, la clasifica, conserva y distribuye.
La leche materna procesada es empleada para alimentar a bebés que no pueden recibir leche de su propia madre, ya que la administración de leche materna resulta particularmente eficaz para alimentar a los Recién Nacidos de Riesgo, debido a su prematurez extrema o su bajo peso al nacer, entre otras razones. | |
05 diciembre 2014
LA PLACENTA
La placenta, esa gran desconocida (parte I)
Esta semana nos gustaría acercaros el tema de la placenta, recopilando textos de nuestra web y nuevos artículos. Bajo el lema "La placenta, esa gran desconocida" os presentamos todo tipo de aspectos que tienen que ver con ese maravilloso órgano humano. Para comenzar un pequeño resumen.
¿Qué ocurre con la placenta?
Una vez que ha salido la placenta es necesario examinarla para comprobar que realmente ha salido entera y que no ha quedado ningún resto dentro que pueda provocar una infección y abundantes hemorragias. En caso de quedar algún resto sería necesario realizar un legrado para eliminarlo.
Cuando el parto tiene lugar en el hospital la placenta es considerada un residuo biológico y el centro hospitalario es el encargado de su gestión. En los partos en casa, es la familia la que decide que hacer con la placenta. La podemos enterrar, bien como fertilizante (si la enterramos demasiado cerca de las raíces, el poder nutritivo de la placenta es tan enorme, que el árbol se quema y muere), o bien como un ritual. Al enterrar la placenta no la "devolvemos a la tierra" verdaderamente, porque nunca estuvo en la tierra, si no que procede del medio acuático que era el líquido amniótico.
Esta es una elección personal, como la de comer un trocito de placenta, o elaborarla para luego emplearla como remedio homeopático o fármaco. Es habitual también su uso para fines cosméticos, no sólo con recetas caseras si no de forma industrial.
Rituales con la placenta
Muchas son las culturas en las que el tratamiento de la placenta conlleva marcadosrituales, como se explica en este texto extraído del libro: “Maternidad y Parto: nuestras ancestras y nosotras”: “En las sociedad malaya por ejemplo (Valenzuela 2009) se considera que la placenta y el recién nacido son lo mismo, por lo que es tratada con absoluta reverencia. Tras el parto la placenta será enterrada en la parte trasera de la casa, si es hombre para retrasar su abandono del hogar, o delante si es mujer, para que encuentre pronto marido. Se considera además que si un bebé llora demasiado es porque los malos espíritus molestan a su placenta. Por ello mantienen una hoguera encendida durante siete días sobre el lugar donde se enterró para así alejar a los malos espíritus. Sin embargo, para muchos de los pueblos andinos, la placenta debe ser enterrada o quemada enseguida tras el parto, ya que podría tener “celos” del recién nacido y ocasionar enfermedades al bebé o a la madre (Davidson 1983). Debido a la estrecha relación madre-feto-placenta durante el embarazo, se creé que ésta tiene poderes sobre la salud de ambos más allá del parto. Los guajiros de Colombia, por ejemplo entierran la placenta en un lugar sombreado para que no cause la fiebre puerperal (Gutiérrez de Pineda 1955). Además creen que los entuertos, dolores producidos por la contracción del útero en los días siguientes al parto, son consecuencia de un mal enterramiento de la placenta”.
La placentofagia
A través de este texto extraído de este mismo libro, podemos conocer cuál es la razón de ser de la práctica de ingerir la placenta, que la sociedad occidental actual considera como mínimo una excentricidad: “Todos los mamíferos placentados, independientemente de que sean carnívoros o herbívoros, ingieren la placenta menos nosotros. Hasta ahora se pensaba que esta práctica era una forma de ocultar las pruebas del parto para evitar atraer a los depredadores. Sin embargo son cada vez más las investigaciones que apuntan a una función extrauterina esencial de la placenta (Cristal 1991; Sánchez 2008, Soyková-Pacherová 1954). Este órgano va a contener gran cantidad de nutrientes, hormonas, vitaminas, minerales y otra serie de factores fundamentales para la recuperación de la madre después del parto. Es rica en vitamina K que disminuye el riesgo de hemorragia tanto en la madre como en la cría. Los bebés humanos van a tener bajas concentraciones de esta vitamina durante los primeros días tras el parto, por lo que van a ser susceptibles a las hemorragias. La leche materna también tiene bajas concentraciones de esta vitamina. La placenta también es una fuente rica en hierro, por lo que su ingesta repondría la cantidad perdida durante el parto.
Existe otra hipótesis (Sánchez 2008), en la que se trabaja actualmente, que apunta a la capacidad de mejorar el estado emocional de la madre después del parto, debido a la reposición de hormonas presentes en la placenta. Esto podría reducir la depresión posparto que puede aparecer hasta en un quince por ciento de las mujeres. En todo caso, debemos ser conscientes, de que esta práctica pudo haber sido común entre nuestras ancestras y que, en algún momento, debido a la aparición de normas culturales o mágico-religiosas, la ingesta de la placenta tras el parto se convirtiera en tabú.
En el siguiente artículo podemos ver un estudio sobre la función extrauterina de la placenta. Según su propio autor Sergio L. Sánchez Suárez, médico y master en nutrición: “la placenta humana no acaba su actividad al finalizar su función intrauterina”.
La placenta se puede descongelar tranquilamente después de 6 meses y puede ser consumida como si fuera fresca.
El nacimiento loto
Respecto a la placentofagia existe mucha controversia. Está claro que la placenta es un órgano vital para el bebé durante el embarazo y que debe tener un gran valor nutritivo, y posiblemente otras muchas propiedades. Sin embargo, no todos los animales se la comen, de hecho los chimpancés- que son los animales más parecidos a nosotros- al parecer no se la comen, si no que practican el nacimiento lotuo, que es más bien lo contrario a la placentofagia. ¿En qué consiste el nacimiento loto?
El nacimiento lotuo o integral consiste en no cortar el cordón umbilical y dejar al bebé unido a su placenta hasta que esta se desprenda sola y ambos se separen de forma fisiológica en el momento en que el proceso individual esté maduro. De esta manera no habrá riesgos de sangrados, infecciones, ni dolor. Michel Odent escribió el prefacio del único libro que recopila toda la información sobre este tipo de nacimiento y lo defiende como "el nacimiento más eco-lógico".
Las guías de la OMS con respecto al tratamiento fisiológico del cordón rezan en la pag. 31: "Pinzamiento tardío o no pinzamiento, es la forma fisiológica de tratar el cordón, y el pinzamiento temprano es una intervención que requiere justificación”. De modo que las autoridades sanitarias contemplan el nacimiento lotuo como una opción fisiológica de tratar el cordón umbilical.
Si no se interviene innecesariamente sobre los procesos fisiológicos ligados al nacimiento, el orden de los acontecimientos sería el siguiente: el bebé se desprende del vientre materno. Poco después, en un proceso no alterado o manipulado, la mujer da luz a su placenta, todavía unida al bebé a través del cordón, y por último placenta y bebé se separan de manera natural sin necesidad de cortar en cordón.
Las experiencias de nacimiento loto, demuestran que a pesar de que, en verano y con el calor, el olor se intensifica después del 3er día, dicho olor no es desagradable. La placenta no tiene un mal olor. Cada placenta tiene su olor, como cada bebé: este olor nos fascina...cada madre se emborracha con el olor de su cría al igual que lo hace con el de la placenta. Se comprueba también que la placenta no se descompone mientras está unida al bebé por el cordón y no hay necesidad de cuidarla con sal marina, aceites o especias.
La placenta es parte del bebé, comparte al 100% su material genético, como si fuera su hermano gemelo. La placenta es la otra parte del bebé, la que no se forma como ser humano, pero que queda en conexión con el bebé, se preocupa por su evolución y alimento, y le procura una conexión directa con la madre. Abogamos por no separar a madre y bebé al nacer, y nos preocupamos de que toda la sangre del bebé fluya desde la placenta al recién nacido, según las recomendaciones de la OMS, pero quizá nos estemos despreocupando del dolor (físico y emocional) que puede causar al bebé una separación abrupta y temprana de la placenta. Quizá sería necesario revisar también el manejo de esta última fase del parto, y cuestionarnos si el corte del cordón es necesario y fisiológico o si procedemos ha realizarlo movidos por cuestiones culturales más que por motivos de salud. Recordando, también, que el nacimiento loto tiene sus “inconvenientes” logísticos. Al tiempo el cordón se endurece y el bebé debe de ser movido con cuidado en conjunto con el recipiente donde reposa la placenta.
La placenta también es nuestra
La placenta también es nuestra. Nuestra y sobre todo de nuestro bebé, no es una basura hospitalaria cualquiera, y tenemos derecho a decidir que hacer con ella. Está claro que la concepción y el tratamiento que se le da está muy influido por la cultura. En la mayoría de las culturas la placenta es importante, su función o su existencia no termina con el alumbramiento, sino que va más allá y hay distintas costumbres y ritos relacionados con ella como hemos visto.
En determinadas zonas de África, las mujeres entierran todas las placentas de sus bebés en el mismo lugar, un lugar casi sagrado. Como nos cuenta Ana Castillo, cooperante…: “A la entrada del pueblo hay una pequeña montañita considerada sagrada en donde entierran las placentas de los niños, justo delante de un altar para rituales religiosos y sacrificios de animales para solicitar protección a los espíritus.”
Pero considerar la placenta parte del parto y algo especial, no ocurre sólo en países poco desarrollados. En Austria, por ejemplo, tras el alumbramiento el personal siempre la enseña a la familia, que lejos de considerar su visión algo asqueroso les parece interesante y muy bonito, hasta el punto de que se quejan cuando no se les ha permitido verla. Además no la tiran tal cual a la basura, si no que se pregunta a la mujer si se la quiere llevar a casa, pues allí se entiende que la placenta pertenece a la madre.
Otras costumbres por Europa:
- Llevar la placenta a casa y plantar un árbol encima (1 árbol para cada hijo…)
- Hacer un impreso de la placenta sobre un papel para encuadrarlo después como recuerdo.
- Comerse parte de la placenta (batido o en crudo…especialmente a mujeres veganas les puede apetecer sacar fuerza de la placenta tras años sin comer carne.)
- Hacerse globuli homeopáticos de unos gramos de la placenta
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Nos gustaría puntualizar a posteriori, según un comentario que hemos recibido de una compañera, lo siguiente:
Nos gustaría puntualizar a posteriori, según un comentario que hemos recibido de una compañera, lo siguiente:
Dado que la legislación con respecto a la consideración de la placenta como resto biológico no no está calra, se dá el caso de algunos hospitales españoles que entregan la placenta a la madre bajo su solicitud, bien por petición oral, bien por escrito (plan de parto) y/o por medio de un consentimiento informado.
En cuanto a las propiedades que retiene la placenta al ser congelada y posteriormente descongelada, tras la congelación la placenta pierde algunas propiedades para su ingesta o empleo terapéutico: las hormonas.
Por tanto no es lo mismo ingerir o elaborar la placenta mientras está fresca y descongelada (los primeros 3 días tras el alumbramiento) o después de haberse descongelado.
Por tanto no es lo mismo ingerir o elaborar la placenta mientras está fresca y descongelada (los primeros 3 días tras el alumbramiento) o después de haberse descongelado.
En cuanto a la referencia a la denominación corriente de "nacimiento loto", se aclara que se hace referencia al Nacimiento Lotus (Lotus Birth). Se nombra así por Clair Lotus Day, la primera mujer que documenta el nacimiento de su primer hijo siguiendo este ritual, en 1974 en California. Antes solamente se había descrito el nacimiento sin cortar el cordón en los chimpancés. Clair Lotus Day ha sido la primera defensora de este ritual, junto con Janine Parvati Backer (ambas en EEUU), la matrona Shivam Rachana y la Dra. Sarah Buckley (ambas en Australia).

20 agosto 2014
03 agosto 2014
07 junio 2014
DECÁLOGO PARA UN FELIZ POSTPARTO
Decálogo para un
puerperio feliz
1.
Entrégate al vínculo. Disfruta del enamoramiento de tu bebe, de esa locura de amor. No temas la
sensación de no ser tu misma. Al fin y al cabo, no solo ha nacido un bebé,
también ha nacido una madre.
2.
Confía en ti. Vas a amar mucho a tu hijo y vas a ser una buena madre. Confia en tu
cuerpo, está preparado para dar alimento y cobijo al bebé. Puedes cuidarlo y
hacerlo feliz, el te necesita y vas a hacerlo bien.
3.
Recuerda que antes que nada están ustedes dos. Di no a las visitas que no desees, con
dulzura pero con seguridad. Necesitáis intimidad y descanso. Si la casa esta desordenada no es ahora lo más importante del
mundo.
4.
Pide ayuda antes de estar superada. Expresa tus preocupaciones y tus
necesidades. Si no puedes con la casa, no te martirices. Recuerda que antes las
mujeres puérperas recibían cuidados de otras mujeres experimentadas y
colaboración en las tareas. Lo más importante es que descanses y cuides del
bebé. Si tienes otros hijos busca ayuda para poder hacerlo.
5.
Descansa siempre que
puedas. Acuéstate cuando el bebe duerma.
Colecha o duerme al lado del bebé, así ni se despertará tanto ni te desvelaras
cuando pida el pecho.
6.
Da el pecho. Recuerda que tu leche
alimenta, que no hay leches aguadas. Destierra ese y otros mitos sobre la lactancia. Infórmate con expertos de verdad, que
apoyen la lactancia materna y sepan sobre ella. Acude a un grupo de apoyo si
tienes alguna duda o preocupación. La lactancia te va a ayudar tanto emocional
como corporalmente a conseguir el equilibrio.
7.
Busca el soporte emocional de otras madres experimentadas
y sensibles. Investiga si hay un grupo de apoyo a
la crianza en tu zona. Plantéate si una doula puede hacerte falta y no descartes
la idea por novedosa. Si te sientes sola o aislada, seguro que otras madres
pueden ayudarte.
8.
Conéctate a tu bebé,
aprendiendo a entender sus mensajes. Los bebés si llevan
“manual de instrucciones”, ellos mismos. Si aceptamos la idea de que el niño es
capaz de identificar lo que necesita y pedirlo, es mucho más sencillo. Los
demás mamíferos tienen solo su instinto y se comunican con sus crías. Confiando
en el nuestro podemos hacerlo. Hay que dejar salir el instinto y racionalizar
menos.
9.
Olvídate del
reloj. Tu ritmo es el del bebé. La lactancia
no tiene horarios. No cuentes las tomas, deja que el bebé viva pegado a tu
cuerpo. Esconde el reloj. No va ser para siempre. Pero sí en estos primeros
días. Concédetelo. Vale la pena. Inviertes en felicidad, y eso vale más
que nada, así que si puedes, contrata ayuda.
10.
Haz lo que tu
sientas, no lo que te digan. Es el momento de
hacerte mas libre. La opinión de los demás no tiene que ser tu guía. Concédete
hacer las cosas como te hagan más feliz, no como “hay que hacerlo”. Tira las
ideas preconcebidas a la basura, y déjate fluir. Puedes coger al bebé en brazos
todo lo que te apetezca, así que adelante, reinventa todo y cría a tu pequeño
como te salga del corazón.
¡GRACIAS POR CONFIAR!
LIC. MARCELA PINTOS
RELAJACION DEL UTERO II
Cómo y por qué funciona la relajación
del utero II
Como hemos visto anteriormente el útero, que es un órgano muscular, está
enervado por los dos sistemas nerviosos del Sistema nervioso autónomo: el
sistema nervioso simpático (SNS) y el parasimpático (SNP). El SNS lo que
provoca es la tensión de estos músculos y una disminución del riego sanguíneo
al órgano; mientras que la activación del SNP provocaría la relajación de las
fibras musculares y una mayor afluencia de sangre al órgano. Además, el hecho
de estar uno u otro sistema funcionando tiene efectos también en el resto de
los órganos que comparten espacio con el útero en la pelvis y en el sistema
sexual de la mujer. Una mayor afluencia de sangre al útero nos garantiza una
mayor conexión entre el cerebro y el músculo, entre la oxitocina (hormona
implicada en el parto y en la lactancia tanto como en el orgasmo) y los
receptores de oxitocina que se encuentran en las fibras musculares del útero.
Es decir, permitimos que el juego biológico que pone en marcha el sistema
sexual se active globalmente.
La práctica del entrenamiento autógeno nos permite acceder con mayor facilidad a un estado de relajación profunda, lo que equivale en la práctica a activar el SNP. Esta técnica ha sido estudiada una y otra vez y son numerosos los estudios médicos y científicos que avalan los efectos físicos y psicológicos que su práctica ofrece. En 2012, el equipo del departamento de neurología del Hospital Universitario Esssen (Alemania), se había propuesto investigar la modulación del dolor durante el estado mental obtenido en la relajación autógena. En el estudio demostraron, a través de imágenes obtenidas mediante resonancia magnética, las modificaciones que la práctica del entrenamiento autógeno había efectuado en el cerebro durante un proceso doloroso. Se activaron campos cerebrales diferentes en las mismas personas cuando estas se encontraban en estado de relajación al ser sometidas a dolor (1). Incluso la aplicación de este tipo de relajación ha sido estudiada en relación a enfermedades como el síndrome de colon irritable. En la facultad de medicina de la universidad de Tohoku, llevaron a cabo un experimento en el que enseñaron a 11 personas el entrenamiento autógeno, mientras a otros 10 les ofrecían información sobre hábitos alimenticios sanos y estilo de vida. Los resultados ofrecidos en este estudio fueron una gran diferencia de respuestas entre ambos grupos y revelaron que el entrenamiento autógeno es un excelente aliado para reducir los efectos del síndrome de colón irritable (2). Tanto las reacciones al dolor como los movimientos y reacciones del colon hunden sus raíces en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo. Por lo que, por estos, y por otros muchos estudios realizados puede inferirse que es posible acceder al funcionamiento del sistema nervioso autónomo a través del entrenamiento autógeno. Otro ejemplo lo encontramos en la reducción del tono vagal y las pulsaciones del corazón en casos de ansiedad (3). Como vemos, este tipo de relajación tiene implicaciones en el comportamiento de la musculatura lisa unitaria como el útero y la gastrointestinal y pueden mejorar su respuesta.
RELAJACION DEL UTERO I
Cómo y por qué funciona la relajación del útero?
Empecemos por el principio. El útero es un
órgano múscular hueco, o sea que está hecho de tejido muscular*. Como cualquier
tejido muscular debe poder moverse (contraerse y distenderse) sin dolor y de
forma eficaz. A diferencia de los músculos que tenéis en los brazos, piernas o
cara, por ejemplo; el útero está formado de músculo liso (al igual que el
aparato gastrointestinal o el ureter). Este músculo (según el consenso médico),
como todos los músculos lisos, no pueden ser movidos a voluntad... ¿Significa
eso que no podemos relajarlo?
Pues si nos situamos ahora en la evidencia
científica más ortodoxa, no parece que haya inconveniente en relajar el útero.
El cuerpo no puede ser diseccionado, separado o reducido más que como un modelo
para comprender; pues como se dice habitualmente, el mapa no es el territorio.
El sistema nervioso autónomo o vegetativo es el encargado de controlar y
regular las actividades metabólicas del organismo, por lo que mantiene una
estrecha relación con el sistema endocrino. Además, inerva la musculatura lisa
y la estriada cardiaca. El sistema autónomo se divide en el sistema nervioso
simpático, que es el encargado de poner en marcha y sostener las acciones que
implican gasto de energía. Y el sistema nervioso parasimpático, encargado de
conservar la energía del sistema. Ambos sistemas son incompatibles entre
sí, si está activo uno, no lo está el otro; y sus efectos son igualmente
contrarios.
Veamos. El sistema nervioso simpático
inerva los músculos de las paredes uterinas a través de los ganglios
mesentérico inferior y lumbosacros y su función es la vasoconstricción. Cuando
el sistema nervioso simpático se pone en funcionamiento se produce una serie de
efectos en el cuerpo con repercusión directa en el sistema sexual femenino:
- aumento de la frecuencia cardiaca.
- aumento de la presión arterial.
- aumento de la frecuencia respiratoria.
- vasodilatación coronaria.
- vasoconstricción genital.
- estimula la glándulas adrenales.
- contrae esfínter vesical interno.
- relaja la vejiga.
El sistema nervioso parasimpático tiene
una distribución craneosacral y la mayoría de sus fibras están contenidas en el
nervio vago que inerva toda la estructura contenida en las cavidades torácica y
abdominal. Las fibras preganglionales hacen sinapsis en los plexos viscerales
pelvianos donde invervan el colón y los órganos reproductores, entre otros. El
sistema nervioso parasimpático está involucrado en los procesos para recuperar
energía, el reposo del sistema y la relajación. Los efectos del sistema
nervioso parasimpático en el cuerpo:
- Disminuye frecuencia cardiaca.
- Disminuye presión arterial.
- Disminuye frecuencia respiratoria.
- Reduce riego sanguíneo al cerebro.
- Provoca vasoconstricción
coronaria.
- Vasodilatador genital.
- Estimula la digestión.
- Aumenta secreción salival.
- Relaja esfínter vesical interno.
Ambos trabajan juntos, manteniendo un
equilibrio; excepto en las situaciones de estrés, ira o miedo donde el sistema
simpático es el primero en reaccionar.
Y aquí es donde entra el entrenamiento
autógeno de Schultz (el método que utilizamos para relajar el útero).
Precisamente este sistema, y no otro, se basa en la posibilidad de trabajar y
modificar el estado del sistema nervioso autónomo. Lleva funcionando casi un
siglo, está médicamente reconocida y es utilizada en psiquiatría. Y eso es lo que
hacemos al relajar el útero, pasar de estar bajo el dominio del sistema
nervioso simpático al parasimpático. Y, entonces, dejamos de sentir dolor
durante la menstruación, o dilatamos con mayor facilidad durante el parto o
sentimos un mayor deseo y placer sexual...
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